Orígenes
Mestiza nace de una línea de mujeres que florecieron contra toda expectativa.
Mi abuela Ida nació en Iquitos, en el corazón de la Amazonía peruana. De ella aprendí a vivir con alegría sin importar las circunstancias. Su risa iluminaba todo a su alrededor, su bondad era natural y su conexión con la naturaleza, profunda. Aun en los momentos difíciles, encontraba belleza en los colores, en la suavidad y en la fuerza con la que habitaba el mundo.
Del otro lado de mi familia, descubrí una fortaleza distinta. Mi abuela Rosario, mitad japonesa y mitad peruana, se enamoró de mi abuelo chino en una época en que la mezcla cultural no era bien vista. Su historia fue un acto de amor y rebeldía, una unión que desafió las normas. De ellos heredé una belleza diferente: la que nace del contraste, de la dualidad y de la fusión de culturas.
MESTIZA es la expresión de todo esto.
Cada pieza refleja ese encuentro entre lo moderno y lo artesanal: estructuras creadas con tecnología 3D se transforman con acabados hechos a mano.
Más que una marca, MESTIZA es una herencia convertida en forma.
Joyas que nacen de la emoción: alegre, colorida, sensual y viva, donde cada detalle guarda memoria, movimiento y significado.
Proceso
Cada pieza nace del encuentro entre la innovación y la tradición. Está hecha en plata esterlina peruana y bañada en oro de 24 quilates, obtenido de mineros artesanales que trabajan de manera legal y responsable.
Nuestro taller aliado, certificado por SMETA e ISO 9001 (SGS), garantiza procesos éticos y sostenibles en cada etapa de producción.
La impresión 3D nos permite reducir el desperdicio y alcanzar una precisión que dialoga con las técnicas ancestrales: el vaciado manual, el engaste de piedras y los acabados a mano.
Estos últimos están a cargo de un equipo de mujeres técnicas joyeras, cuyo conocimiento y sensibilidad dieron forma al carácter único de MESTIZA.